Noches de levantarse a las cuatro de la mañana, de ponerse un café con leche cargado en un vaso y calentarlo en aquel microondas que cuando lo trajeron los Reyes Magos pensaste que esa caja tan grande debía de ser una tele en color.
Noches de esparcir los apuntes sobre la mesa de la cocina, de mirar por la ventana y ver la luz de la farola iluminando el viejo paseo que da al río. De pensar que todavía te queda mucho por estudiar.
Y poner una y decenas de veces esta canción porque casi que estas convencido que es la que mejor te ayuda a estudiar.
Nunca supe mucho más de este grupo, pero me sigue pareciendo una de las mejores canciones que escuché nunca mientras estudiaba a última hora para algún exámen.